Hay veces en los que tu recuerdo me invade, me ahoga. Acorralándome en medio de la noche. Volviéndose mi único compañero y amigo. En ese ritual de lagrimas y lamentos por lo que pudo haber sido, por lo que fue.
Sigue tan nítido el recuerdo que me es apenas posible distinguir entre quien eras y quien eres ahora. Como cambiaron las cosas… como pasó el tiempo. Todos esos suspiros, todas esas sonrisas; ya todo se ha ido.
Ay de mi… cuando fue que lo perdimos. Cuando fue que esta indiferencia nos devoró por completo, llevándonos al principio.
Volviéndonos una vez mas un par de extraños...